El Cajasol Sevilla BM Proin ya tiene entre ceja y ceja su siguiente reto. Después de quedarse a las puertas de puntuar en su estreno ante el Puente Genil, el conjunto de Antonio García vuelve este viernes a Amate para medirse al Dicorpebal Logroño La Rioja (19:00 horas, Teledeporte), actual subcampeón de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL. Otro examen de máxima exigencia para un equipo que quiere demostrar desde el principio que ha llegado a la élite para competir. Y también para una afición que vuelve a estar llamada a jugar su propio partido.
“Llevamos toda la semana trabajando con muchas ganas de que llegue el viernes para volver a jugar. Sabemos que el rival es muy complicado y que nos va a exigir nuestro máximo nivel, pero creo que estamos preparados, que la gente tiene ilusión y que tenemos ganas de que llegue ese partido para poder demostrar que podemos competir contra cualquiera”, apunta el técnico del conjunto sevillano.
García conoce perfectamente la dimensión del obstáculo. El Logroño llega a Sevilla después de caer en su estreno liguero ante el FC Barcelona (32-48), pero su condición de subcampeón la pasada temporada no necesita demasiadas presentaciones. “Es un gran equipo, ya lo demostró el año pasado, cuando fue subcampeón de Liga. Además, tiene un sistema muy bien trabajado, muy elaborado. Es un equipo al que nos queremos parecer en el futuro y queremos competir con ellos”, explica.
El entrenador del Cajasol Sevilla BM Proin también pone el foco en algunos de los nombres propios del conjunto riojano, aunque tiene claro dónde reside su principal virtud. “Sabemos de esa dificultad. Tiene grandes jugadores, además de un gran entrenador, y nos va a exigir el máximo para poder intentar competir y llevarnos el partido, que es a lo que vamos. Tiene jugadores como Álvaro Preciado, Gustavo Oliveira, que acaba de llegar, y Xoan Ledo, que es uno de los mejores porteros de la Liga, pero su punto fuerte es el juego en equipo”.
Frente a ese bloque, el Cajasol quiere volver a hacer valer sus argumentos. Y entre ellos hay uno que puede marcar diferencias: Amate. El pabellón sevillano vuelve a vestirse de ASOBAL para recibir a uno de los grandes de la competición y el equipo sabe que necesitará algo más que balonmano para superar el desafío. Necesitará a su gente.
El estreno ante Puente Genil ya dejó claro que esta categoría se decide por detalles. Una parada, una defensa, un balón dividido o un ataque bien resuelto pueden cambiar el signo de un partido. Y ahí es donde Amate tiene que aparecer. La grada no será un elemento decorativo: puede convertirse en ese empujón que permita al Cajasol sobrevivir a los malos momentos y llegar con opciones al tramo decisivo.
Antonio García, que contará con toda su plantilla para esta segunda jornada, lo tiene claro y lanza el llamamiento: “Que la gente venga a disfrutar con nosotros, a empujarnos y a ayudarnos, porque el partido del viernes va a ser todavía más exigente que el de Puente Genil y vamos a necesitar de todo el mundo para poder estar a nuestro mejor nivel e intentar llevarnos los dos puntos”.